El Santo Rosario
“Seamos constantes en rezar el Rosario tanto en la comunidad eclesial como en la intimidad de nuestras familias”
Juan Pablo II
El Santo Rosario es una devoción mariana de las más antiguas y más conocidas entre el pueblo cristiano. Se compone del rezo de 20 Padrenuestros, de 200 Avemarias y de 20 Gloria al Padre. Estas oraciones que son las más conocidas ante el pueblo cristiano están repartidas en 20 misterios.
En cada misterio se recuerda y contempla un acontecimiento de la «historia de la salvación», es decir de la vida de Jesús y de la Santísima Virgen Maria.
Después de hacer memoria de cada misterio, se rezan un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria al Padre.
Los 20 misterios se reparten en cuatro series:
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Misterios Gozosos
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Misterios Luminosos
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Misterios Dolorosos
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Misterios Gloriosos
Misterios Gozosos (Lunes y Sábados)
En los cuales meditamos los comienzos del acontecimiento de la redención humana: desde la anunciación a María y la encarnación del Hijo de Dios en sus entrañas, hasta la adolescencia de Jesús.
Misterios Luminosos (Jueves)
Pasando de la infancia y de la vida de Nazaret a la vida pública de Jesús, la contemplación nos lleva a los misterios que se pueden llamar de manera especial «misterios de luz». En realidad, todo el misterio de Cristo es luz. él es «la luz del mundo» (Jn 8, 12). Pero esta dimensión se manifiesta sobre todo en los años de la vida pública, cuando anuncia el evangelio del Reino.
Misterios Dolorosos (Martes y Viernes)
En los cuales recordamos los momentos más sobresalientes de la pasión y muerte de Jesús.
Misterios Gloriosos (Miércoles y Domingos)
En los cuales contemplamos el triunfo de Jesús, la venida del Espíritu Santo y la glorificación de la Santísima Virgen María.

